Sistemas de Informacion Gerencial

La Pobreza

La Pobreza
La pobreza es un flagelo que atenta contra los derechos humanos más elementales de las personas, crea inestabilidad en los sistemas democráticos y produce efectos económicos regresivos. Superarla no es una tarea fácil, sin embargo es claro que por su naturaleza y complejidad amerita políticas que trasciendan los usuales enfoques economicistas, que la restringen sólo a un problema de carencia de recursos económicos o de ingreso, y que apunten hacia el diseño de acciones más sistémicas e integrales, donde el fin último sea el desarrollo de las capacidades humanas y el bienestar social.
En América Latina, donde según distintas fuentes, la pobreza afecta al 50% de la población, superarla no es sólo un imperativo ético sino un requisito fundamental para el desarrollo económico, político y social de los países y como tal debe ubicarse en la agenda de prioridades. Los esfuerzos en este camino señalan la existencia de una serie de obstáculos, que refuerzan estructuralmente la pobreza y la desigualdad. Muchos de ellos tienen que ver con las dificultades derivadas de la inserción a la economía internacional, otras con el funcionamiento de las instituciones y organizaciones vinculadas a lo social y otras con la adopción de políticas que presentan una visión restringida y distorsionada de los problemas sociales y sus causas (Kliksberg, 2000a y 2002).
Hablar de "la crisis" se ha convertido en un hábito para los venezolanos: desde hace más de diez años se utiliza esa palabra en ámbitos académicos y en conversaciones informales, en discursos oficiales y en las noticias de prensa, para describir variadas circunstancias y problemas que se refieren a todos los planos de la vida nacional. La crisis nos agobia, nos circunda, y en esa sola palabra -inadecuada, para hablar con propiedad- se sintetizan la percepción del deterioro y la sensación de frustración que parecen haberse apoderado del país. Hay una clara conciencia de vivir un retroceso global que nos impone decrecientes niveles de vida y que se manifiesta en todas las áreas significativas de lo que llamamos lo social: educación, salud, vivienda, seguridad, servicios públicos. En el caso particular de Venezuela, que desde fines de los años ‘70 atraviesa por una crisis económica y sus secuelas repercuten de manera negativa en la calidad de vida de gran parte de la población, es necesario diseñar e implementar acciones sostenibles que reviertan esta situación, contribuyendo a fortalecer la democracia y a alcanzar un desarrollo social sustentable.
El problema de la pobreza resume, de algún modo, la compleja situación a la que acabamos de referirnos, y por ello se encuentra como en el centro de las dificultades por las que atraviesa Venezuela. Porque la pobreza no es solamente una magnitud cuantitativa, no es un fenómeno simple que tenga siempre el mismo significado en todo tiempo y lugar. No puede, por ello, ser comprendida a cabalidad por la vía de calcular un índice numérico determinado, pues existen aspectos cualitativos, históricos y vivénciales que es imprescindible tomar en cuenta para entender su significado dentro de una sociedad concreta. No todo lo que llamamos pobreza tiene el mismo sentido en todas las circunstancias, pues no se vive del mismo modo la pobreza en un país que se desarrolla o en uno que se empobrece, ni es igual el origen de la pobreza en una sociedad con altos ingresos por habitante o en una nación que vive en los límites de la subsistencia.
La breve introducción anterior puede servirnos de punto de partida para precisar el objetivo principal de nuestro trabajo. No puede ser éste el de describir una situación que en líneas generales es bastante conocida sino el de situar, en un contexto histórico y económico más amplio, los orígenes, las características y el sentido de la pobreza en Venezuela. Con esta comprensión general estaremos en mejores condiciones, naturalmente, para descubrir las claves que nos permitan adelantar posibles respuestas al problema.
Comenzaremos por revisar el concepto mismo de pobreza, estudiando seguidamente los indicadores que existen al respecto y los que se refieren a ciertas magnitudes económicas estrechamente vinculadas al tema. Proseguiremos con un intento de determinar los elementos causales que se esconden detrás de las cifras, las acciones gubernamentales para combatir dicho fenómeno para asi, terminar esbozando la forma en que el problema de la pobreza, a nuestro juicio, debe ser enfocado en nuestras particulares circunstancias.
Conclusiones
El logro de una política de desarrollo que tenga como norte enfrentar de manera decidida y permanente la pobreza, requiere superar los esquemas reduccionistas de atención, mediante la incorporación de estrategias que definan el rumbo en el corto, mediano y largo plazo en materia social con objetivos claros y precisos con una visión orgánica e integral, que incorpore diferentes actores, no solo el Estado, sino también la sociedad civil, empresa privada, la comunidad (los pobres mismos), organismos internacionales, entre otros, en los niveles territoriales: nacional, estadal y local, de manera coordinada.
El diseño y ejecución de acciones dirigidas a enfrentar la pobreza ha de constituirse en una prioridad de Estado, toda vez que su magnitud y las secuelas que genera comprometen el presente y el futuro de la población y, en general, el desarrollo de un país, razón por la cual es un asunto que no se debe ni postergar ni intervenir con políticas únicamente asistenciales-compensatorias. En el caso venezolano, la experiencia en la materia y las recomendaciones asociadas al desempeño de la política social, podrían puntualizarse en los siguientes planteamientos, a manera de resumen conclusivo de lo expuesto en este trabajo:
· En Venezuela no ha existido una política social dirigida decididamente al enfrentamiento de la pobreza como un problema multidimensional, multicausal, heterogéneo, complejo y estructural. Se ha orientado básicamente, en las últimas dos décadas, a la mitigación del impacto de las medidas económicas, en los sectores más sensibles a éstas. Ha prevalecido un enfoque economicista sobre el desarrollo y sus problemas, entre ellos la pobreza. Incluso las estrategias sociales más recientes, no han superado el esquema asistencial-focalizado y hay aún un camino por transitar hacia la articulación de una política orgánica e integral de desarrollo social, con énfasis en el combate de la pobreza y de la exclusión.
· Por lo tanto, cualquier estrategia social alternativa ha de comenzar por superar los esquemas reduccionistas de atención, mediante la incorporación de acciones encarnadas en programas sociales que permitan aprovechar al máximo las capacidades y oportunidades de los pobres (y en general de la población, mediante esquemas universales) de manera que puedan tener una vida digna, desarrollarse plenamente como personas y ejercer sus derechos ciudadanos.
· En sus diferentes momentos, el diseño y desarrollo de la política social en el país han sido afectados por una serie de factores metodológicos, organizacionales y políticos (desvinculación entre la política económica y la social, hipertrofia institucional, carencia de recursos humanos formados para las tareas, desarticulación en los diferentes niveles territoriales, carencia de un sistema de evaluación y seguimiento, preocupación por la gobernabilidad y mantenimiento del poder político, entre otros) que han incidido en la ejecución y en los resultados alcanzados.
· Para el diseño de una política social integral son indispensables algunas condiciones que propicien un entorno favorable: un contexto macroeconómico propicio, voluntad política, consenso nacional sobre lo que es la pobreza y cómo enfrentarla, una institucionalidad sólida, un contexto que de cabida a la participación de diferentes actores, un proceso sostenido de descentralización y municipalización, entre otros.
· Entre los lineamientos que se recomiendan para la orientación de las iniciativas, destaca la necesidad de tener presente que las estrategias para la superación de la pobreza no pueden concebirse y gestionarse aisladamente, sino insertarse en el marco de un modelo de desarrollo y de una política de desarrollo social que se preocupe por potenciar el capital social, establecer mecanismos que hagan factible el enfrentamiento de la pobreza (o una parte importante de ella) desde la pobreza misma, fomentando mecanismos que garanticen la participación comunitaria; la formulación de políticas económicas favorables para los pobres, el fortalecimiento de los gobiernos locales como escenario propicio para la ejecución de estrategias dirigidas a enfrentar la pobreza; un sistema de petición y rendición de cuentas que favorezca la contraloría social y en general el empoderamiento de los pobres; además de una institucionalidad pública adecuada para el cumplimiento de los nuevos retos y un sistema de seguimiento-evaluación que de cuenta oportunamente de los resultados e impacto social de las estrategias desarrolladas.

Ingresado por Monica :: 3:26 p. m. :: 0 Comentarios:

Ingrese comentarios

---------------oOo---------------